Como había ocurrido en los últimos días de las primeras dos rondas del JetBlue 25 for 25 Challenge, opté por ponerme creativo en la ruta de regreso a casa para maximizar el número de destinos visitados y, a la vez, reducir el número de vuelos que necesitaría tomar para completar el Challenge. En esta ocasión, antes de llegar a Puerto Rico, primero tenía que llegar a Fort Lauderdale (FLL), pero no directamente.
Luego de un desayuno rápido en el lounge del Sheraton Hartford Hotel at Bradley Airport, caminé hacia mi gate en BDL, lo cual tomó alrededor de 12 minutos.
Palm Beach International Airport (PBI) se convirtió así en mi destino número 22 del Challenge. Mi plan original era visitar PBI en el tercer día de la Ronda 1, pero terminé perdiendo mi conexión y volando a FLL en su lugar, con seis horas de atraso. Aunque había volado desde PBI anteriormente, este sería mi primer vuelo hacia PBI.
Afortunadamente, pude rehacer mi itinerario de la tercera ronda del Challenge para poder incluir nuevamente a PBI, aunque tuve que cambiar la semana que estaría volando para esta ronda ya que los precios de la semana originalmente planificada estaban fuera de control.
No fue sorpresa que el gate justo al lado del mío fuera para un vuelo hacia SJU. Esta sería la tercera vez que me ocurría esto cuando estaba intentando regresar a casa.
El vuelo a PBI salió y llegó antes de tiempo, con una duración de dos horas y cincuenta minutos. Pude seleccionar un asiento EvenMore de pasillo, y tuve el seatmate más interesante de todo el Challenge: un Poodle negro “de servicio”.
El perro se comportó impecablemente, sin hacer ruido ni moverse mucho. Además, el asiento del medio estaba vacío, lo cual ayudó bastante dado su tamaño. No sé si su dueño compró el asiento adicional o simplemente tuvimos suerte.
Durante el servicio de snacks, en lugar de elegir uno entre varias opciones, nos dieron uno de cada uno. Lo más notable de este vuelo fue que la persona sentada en el asiento de ventana de mi fila, el dueño del Poodle, nunca cerró su ventana. Fue la única persona que no cerró su ventana entre los pasajeros sentados en al menos las primeras cinco filas. Y con un vuelo que salió a las 8:30am, el sol estuvo brillando constante y fuerte en mi cara todo el vuelo. Lo peor de todo es que esta persona durmió por como la mitad del vuelo y aún así dejó la ventana abierta.
Una vez en PBI, mi intención era tratar de visitar el Escape Lounge de PBI, pero no pude hacerlo porque el mismo quedaba en otro terminal. En vez, pedí un Lyft para FLL, desde donde saldría mi segundo y último vuelo del día.
El viaje a FLL tomó 50 minutos y se sintió como una montaña rusa, pero llegué sano y salvo.
Luego de almorzar en el Escape Lounge de FLL, llegó uno de los vuelos más interesantes del JetBlue 25 for 25Challenge: hacia el Aeropuerto Rafael Hernández (BQN) en Aguadilla, mi destino número 23 del Challenge.
Muchas personas desconocen que JetBlue opera vuelos hacia BQN (y también hacia Ponce). Yo había volado antes desde y hacia Ponce (PSE), pero nunca a BQN. Volar a BQN en lugar de SJU me permitió sumar un destino adicional para el Challenge. Hubiese querido hacer lo mismo con PSE, pero no encontré una manera que hiciera sentido en términos de horarios.
Tenía curiosidad por ver cómo sería la mezcla de pasajeros en este vuelo. Resultó ser bastante equilibrada entre locales y turistas, y para mi sorpresa, un número significativo de esos turistas eran internacionales.
El vuelo estuvo aproximadamente 90% lleno y nuevamente pude seleccionar asiento de pasillo en EvenMore al momento de hacer check-in. El tiempo de vuelo fue de dos horas y diez minutos, saliendo y llegando a tiempo.
Por primera vez en esta ronda, me tocó uno de los aviones con el sistema de entretenimiento viejo de JetBlue, así que solo pude usar internet y TV durante unos minutos después del despegue.
Al llegar a BQN, mi plan era recoger un auto alquilado con Charlie Car Rental para regresar a casa. Sin embargo, pude convencer a mis padres de hacer un pasadía por el oeste y recogerme en el aeropuerto, lo cual agradezco muchísimo.

La Ronda 3 fue la más ligera hasta el momento del Challenge, con solo seis vuelos pero cinco destinos nuevos. A pesar del cierre del gobierno federal, no experimenté ningún impacto en mis vuelos.
Ahora estoy a solo dos destinos de completar el Challenge.
Artículos anteriores sobre el JetBlue 25 for 25 Challenge:
30 vuelos en menos de dos meses: JetBlue 25 for 25 Challenge
Plan para completar el JetBlue “25 for 25 Challenge” + primer vuelo
Día 1 — Ronda 1 del JetBlue 25 for 25 Challenge: arranca de lleno la aventura
Día 2 — Ronda 1 del JetBlue 25 for 25 Challenge: Fort Myers a Orlando vía Westchester County
Día 3 — Ronda 1 del JetBlue 25 for 25 Challenge: Drama, caos y desastre
Día 4 — Ronda 1 del JetBlue 25 for 25 Challenge: El camino largo a casa
Día 1 — Ronda 2 del JetBlue 25 for 25 Challenge: Cuatro vuelos en un día
Día 2 — Ronda 2 del JetBlue 25 for 25 Challenge: 200,000 puntos de JetBlue en camino
Día 3 — Ronda 2 del JetBlue 25 for 25 Challenge: La ruta no tan larga a casa
Día 1 — Ronda 3 del JetBlue 25 for 25 Challenge: El comienzo del final
Día 2 — Ronda 3 del JetBlue 25 for 25 Challenge: ¡350,000 puntos asegurados!



.png)



